FUTBOL PROFESIONAL. Como si San Lorenzo no tuviera bastante con la apretada situación que vive con los promedios, Carlos Bueno salió a pegarle a Caruso Lombardi en varias radios y el DT también lanzó su raid mediático para contestarle. Vergonzoso...
Buenos Aires. “Estamos calientes porque perdimos un partido crucial y porque todos queremos jugar, pero son decisiones del técnico”, arrancó Carlos Buenos su diálogo con La Red. Antes, ya había dejado varios títulos en charla con Radio 9y luego seguiría en Radio Cooperativa. “No siempre los cambios van a rendir como en el partido anterior. Me parece que no estamos para guardarnos nada. El técnico cuando llegó dijo que era un momento para que jueguen los grandes y por ahí los chicos iban a tener que aguantar un poco”, siguió el charrúa en alusión a que ayer él esperó en el banco mientras que de arranque jugaron nombres como Chávez y Bazán.
“Bueno jugó para los titulares en la práctica de fútbol de la semana pasada y después estuvo lunes, martes y miércoles guardado porque no podía tomar frío porque volvió del fin de semana libre en el que se fue a Uruguay con un estado gripal. Con Newell´s no jugó de entrada porque tenía una dolencia en la rodilla. Yo hablo con los jugadores, el jueves charlé con él para preguntarle porqué rendía más cuando entraba que cuando jugaba de movida y me dijo que se sentía más cómodo entrando en el segundo tiempo”, contestó a la primera acusación Caruso Lombardi en la misma emisora (lo mismo había hecho minutos antes en Radio 9).
La charla del jueves sin dudas existió porque ambos reconocen haberla tenido, pero al parecer no se entendieron: “Caruso habló conmigo el jueves para ver cómo estaba de mi resfrío y le dije que estaba bien, pero son sus decisiones”. Y agregó: “Quería tener un banco fuerte. Me parece que a mí me puede dejar afuera pero un jugador como el Pipi tiene que estar, ayer entró e hizo cosas increíbles con la pelota”. Para esto, el DT también tuvo una respuesta: “Después del partido con Newell´s, Romagnoli estuvo 10 días para volver a entrenarse normal. Yo lo quería poner de entrada, pero lamentablemente la lesión no se lo permitía”, dijo.
A la luz quedó que la relación entre el actual entrenador y el delantero que llegó como refuerzo por gestión de Leonardo Madelón no es la mejor: “No sé cómo es Caruso porque conmigo no tiene mucho trato. Tiene buena onda en general, pero yo no me siento a charlar con él”, admitió el atacante. Mientras que el DT también sostuvo esta teoría: “Mi relación con los jugadores de San Lorenzo es excelente. Con Carlos es diferente porque él no se me arrima tanto y yo respeto a los jugadores: si no le gusta que me acerque, no lo hago. Es así su personalidad. Después, como jugador, lo respeto completamente y cuando tengo que hablarle, le hablo”, afirmó.
Una de las declaraciones más picantes del delantero fue cuando acusó al cuerpo técnico de haberse comunicado a México ante los rumores que hablan de un posible regreso de él a ese país: “Tengo entendido que desde el cuerpo técnico llamaron para pedir que no me molestaran y nadie se tiene que meter en mi vida. Yo estoy metido acá, quiero sacar a San Lorenzo de esto y después si seguiré o no o si seguirá el entrenador o no, se verá”. Caruso negó esta supuesta comunicación rotundamente: “En mi vida hablé a México, no sé ni cuál es la característica. Yo y mi cuerpo técnico no sabemos ni en qué equipo jugaba él allá. Lo juro por mis hijos”, aseguró.
Al menos en algo coincidieron, ya que en el final de sus distintas charlas radiales ambos fueron optimistas para lo que le queda a San Lorenzo: “No hay quilombo, el grupo está bárbaro. Ayer tuvimos un tropezón, no jugamos bien y nada más. Ahora tenemos dos finales y de alguna manera seguimos dependiendo de nosotros porque el resto tiene partidos difíciles”, dijo el futbolista. Mientras que el técnico señaló: “Yo vine a San Lorenzo y me compré un quilombo, lo asumo. Pero le doy para adelante y vamos a tratar de salir adelante”.
Hace apenas cinco días, el presidente le pidió al plantel que tratara de ser más cuidadoso con sus declaraciones para evitar conflictos... Queda expuesto que su autoridad no pesa demasiado y todos, jugadores y entrenador, parecen reírsele en la cara.
Diego Paulich